Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Sevilla

por el príncipe de las mareas

El viento remiso, asustadizo al principio se desentiende de prejuicios, se aúpa sobre sus pies y alcanza las copas de los arboles que arreboladas por el otoño, dejan caer sus hojas como una damisela coqueta lo hiciera con su pañuelo. No ha lugar a galanes que lo recojan, al contrario, ese mismo viento las arroja lejos, las empuja fuera de sus dominios. Miguel las ve pasar revoloteando sin rumbo cierto, las ve posarse suaves de nuevo en el suelo, no las contempla con embeleso ni atisba en su fragancia el otoño que se arranca, que acude presto a la cita de un mes de octubre cargado de simbolismo para todo aquel que curse estudios universitarios.

El militar arrebujado en su tres cuartos no dirige la vista hacia el paseante, no atisba piernas torneadas bajo un pantalón de pana. Hierático por la presencia del superior que pasa cerca, apenas un leve saludo militar llevando el brazo hasta la clavícula contraria. Un grupo de japoneses no pierde la oportunidad de fotografiar la plaza de España, apenas si tiene visitas que remen en sus aguas verdosas, que crucen el puente hacia la felicidad de portar una cámara fotográfica y una sonrisa forzada que se diría anunciara una marca de dentífrico conocida. Cruza por la verja abarrotada de rebecas verdes, de esperanzas pintadas en una serie de televisión que jamás le brindarán la oferta de una paternidad no demandada. Atrás queda el quiosco de bebidas, la verja fronteriza, esa muga que alienta el tráfico de la Avenida de La Borbolla. El autobús con rostro de escoces pintado para la guerra o la disputa de un partido de futbol comparece rociando su mala combustión por toda la acera y abre sus puertas hidráulicas en clara invitación al pasaje. Miguel lo rechaza y continúa su deambular sin rumbo.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post