Sancho el mayor... embustero.
Su Sanchidad Pedro Luis XIV, dice que renuncia a los viajes en Falcon, a los selfis con ancianos, con estudiantes, con mujeres empoderadas. Dice que no erigirá obeliscos ni arcos de triunfo en cada plaza conmemorando su grandeza, su belleza, su capacidad de gestión. Renunciará a ese segundo de oro rodeado de dirigentes mundiales, fotos de familia europea bien avenida, sin cuñados que den la nota; viajes por tierras desconocidas, por lugares pintorescos y arenas de petanca. Dice, y esto es muy fuerte, que deja el colchón en Moncloa. ¿Qué dirán Mohamed VI, Junqueras, Otegui, Rufián o Maduro? Este hombre no sabe que en poco mas de un mes le toca presidir la UE: pasarelas, fotógrafos, sonrisa profiden, anuncios de belleza, saludos ceremoniosos con Biden, Zelensky, el chino, el polaco, el finés o Macrón. Este hombre ha perdido el norte, ha convocado elecciones. ¿Y si las pierde? El mundo no puede permitirse esta pérdida, como si de gotas de orina en una tena lady se tratara. Estamos ante un cambio de ciclo. Atrás quedó la bicicleta, llega el monopatín eléctrico.
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