Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Pedid y se os denegará

por el príncipe de las mareas

Tenéis los santos cojones de pedirnos el voto. Así, sin pudor, sin mostrar la menor vergüenza ante vuestra indolencia, ante vuestra dejadez de funciones. Me da igual del signo que seáis, me da igual que cargo ocupéis, ni a qué administración pertenezcáis. Os habéis convertido en el enemigo del pueblo, sois como una plaga que arrasa todo lo que toca. Ayer, y hoy, mi pueblo se quema, arden sus castaños, arden sus pinos y se queman las esperanzas de mi gente. Sabéis que os toca velar por nuestro bienestar, que debéis cuidar nuestro entorno, defender nuestros intereses y respetar nuestros sueños. Os inventasteis  una enfermedad, una pandemia le llamaron. Con la excusa de nuestra salud, nos prohibisteis relacionarnos con familiares y amigos, nos encerrasteis sin que ningún juez o tribunal lo hubiera decretado, haciéndonos salir al balcón a aplaudir como focas amaestradas, contentas y solidarias. Nos habéis vendido una guerra que no era nuestra, pero que os ha servido para exprimirnos; un volcán que se ha llevado por delante una isla, pero que habéis usado para embobarnos a todos frente a un televisor manipulado. Como sois tan cínicos, nos vendéis la empatía con el extraño, la solidaridad entre hermanos, mientras matabais a nuestros ancianos, nos subíais los impuestos, encarecéis la vida y empobrecéis a las familias. Pero, ojo, que todo es por nuestro bien, por alcanzar el objetivo de esa agenda 2030, esa arcadia feliz donde seremos dichosos en la miseria, gozaremos de la paz de la ignorancia y alcanzaremos el clímax de la estupidez más absoluta.

                Mientras nos pedís el voto, seguiréis derrochando nuestro presente, hipotecando el futuro de nuestros hijos y nietos. Recaudáis cual publicanos de la antigua Roma, pero no ofrecéis nada a cambio. Habéis abandonado al transportista, al autónomo, al pescador, al agricultor, al pensionista, a la que limpia las escaleras, al que se juega la vida en un incendio, en la carretera o en la frontera. Os importa una mierda la sanidad, la educación, la cultura, la propiedad privada, la seguridad de las personas. Solo miráis por vuestro beneficio a corto plazo. Os habéis enriquecido a costa de nuestro esfuerzo, a veces sacrificio. No aportáis soluciones, al contrario, creáis enfrentamientos, problemas donde no los había y desazón generalizada entre la gente de bien.

Pedís nuestro voto, pero no atendéis a razones. ¿Por qué no habéis limpiado los montes? ¿Por qué no habéis dotado de personal, de medios eficientes a los que deben velar por vuestro tan cacareado medioambiente, vuestra ecología de bolsillo y vuestras patrañas de políticas verdes? Legisláis en beneficio propio, en el del mejor postor. ¿Qué me decís de la ley de montes, de la de costas, de las especulaciones urbanísticas, de vuestro afán depredador? Ahora arde el monte, ahora se quema mi pueblo. Nos dejáis sin futuro, apuntilláis el frágil ecosistema que mantiene a los pocos aferrados a la tierra, a los enamorados de sus casas encaladas, apenas un puñado, las suficientes como para mantener latiendo ese corazón, ese pulmón verde que habéis tornado rojo, negro, gris como una tormenta. Mañana, o la semana que viene, vendréis con vuestras ofrendas de buena voluntad, de reparación del daño causado. Pediréis de nuevo el voto para seguir construyendo vuestro futuro, porque lo que es el nuestro, ya lo habéis asesinado.

 

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post