Fronteras
Alguna ONG, en connivencia con las mafias, se dedican a traer personas a Europa. El número de estas se ha incrementado hasta el punto de producir roces, fricciones que pueden pasar de las chispas, al incendio declarado. Ante la tesitura de dejar pudrirse un barco con cientos de inmigrantes, no queda otra que llevar esa embarcación a puerto y salvar a sus pasajeros. Ahora bien, las fronteras no están ahí por que seamos egoístas y no queramos visitas, que hasta los animales las marcan y defienden; están ahí para que un delincuente como Puigdemont, un asesino como De Juana Chaos, o un imbécil maltratador de la palabra como Valtonyc, puedan eludir el castigo que se les impondría dentro de ellas.
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