Navarra, penúltima estación
~~ A veces dudo entre si lo que me producen los políticos es repugnancia, o simplemente mi estado de ánimo se ha visto alterado por fuerzas extrañas. El penúltimo capítulo de la saga de la casta, se rueda en Navarra, región a la que respeto y por la que siento aprecio infundido por algunas personas que conocí en mis años de juventud, y que eran oriundos de Cirauqui o Pamplona. El tema en lidia es un asunto feo de la vicepresidenta del gobierno foral, que al parecer, no ha hecho otra cosa que seguir los dictados de tan espeluznante cofradía, véase los políticos. No voy a entrar en los entresijos del asunto, me quedo con la repercusión que ha causado entre los suyos, los acólitos del entramado institucional. Resulta, que algo tan natural en su ecosistema como es la corrupción, supone motivo para derribar al gobierno elegido en las urnas. No discuto que el asunto, si se confirman las sospechas debería tener consecuencias políticas y penales para la consejera, y por extensión de la responsabilidad, a su jefa de filas, la presidenta de la comunidad. Hasta aquí el desarrollo parlamentario debería seguir los cauces legales establecidos en el reglamento de la Cámara, el Estatuto y los dictados institucionales que corresponda seguir. Se habla, de hecho se pretende, presentar una moción de censura contra el gobierno de Barcina. Este mecanismo está recogido en la constitución, por lo que sería aceptable tanto desde el punto de vista legal, como desde el moral –destituir a los que no han sabido cumplir con lo ordenado por el pueblo soberano-. La cuestión sin embargo me rechina cuando vemos a los actores del concierto, a los que van a ejercer de jueces para la restauración del orden subvertido. El Psoe se erige como director de orquesta, pero para ejecutar la sinfonía precisa del orfeón etarra en su denominación Bildu. No podemos olvidar que ETA, se ha apuntado a eso de las denominaciones de origen, y ostenta varias marcas- ninguna blanca- como Batasuna, Amaiur o Bildu. Las voces que discrepan surgen al momento, así, el PP clama que Bildu es ETA y no sería higiénico contar con ellos para derrocar a su marca navarra, UPN. Yo me pregunto algunas cosas ante esta deriva de unos y de otros ¿No le da grima al PSOE apoyarse en ETA para gobernar Navarra?, ¿Si Bildu es ETA, porqué ese mismo PP que gobierna con mayoría absoluta en lo parlamentario, y quizá, tal vez en lo judicial, no expulsa a Bildu de las Instituciones? La respuesta me la doy yo mismo. La casta política es tan ramera, que le importa poco solazarse con quien sea, incluso si tiene purgaciones, gonorrea o sífilis, con tal de medrar el mayor tiempo posible.
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