Los Idos de Saturno
La luz del sol hace rato ya que dejó de filtrarse a través de las ventanas enrejadas, esas cuchilladas cargadas de simbolismo dejan de iluminar al enjambre que se afana en su tarea de mantener esta colmena en perfecto desbarajuste. Cae la noche sin tropiezos, consecuencia de su propia inercia. Se alinean las sillas vacías, y unas voces experimentadas van marcando las pautas de una rutina asentada en todos y cada uno de los que allí moran. Silencio acompasado con la tos inoportuna, con la inquietud de unas sábanas aferradas con puños de hierro, o por blandas mariposas de escuálidas alas. Sánchez y Gálvez se disponen a cumplir sus turnos tras una estricta retreta, cuando el alarido infrahumano hace saltar a más de uno de sus camas.
/image%2F0222611%2F20220227%2Fob_d4939f_img-20161226-wa0026.jpg)