Dos pensionistas
En el tren de cercanías coinciden Julián, murciano de 76 años y Joan, catalán de 51. Julián a los 16 años entró como aprendiz con su padre en el taller que poseía en el pueblo, por su parte, Joan, a los 21 se enrolaba en las juventudes del partido político al que se había afiliado. Julián, a los veintiocho años ya era su propio jefe, y sacaba su empresa adelante con esfuerzo y los préstamos que le condecía el banco (siempre devueltos con sus correspondientes intereses). Joan a los 35 años ya era diputado en el parlamento catalán. Julián se jubiló a los 67 años, tras mas de 40 años cotizados y cobra 700 euros de pensión; Joan, se jubiló el pasado año y le ha quedado una renta vitalicia de 7000 euros al mes.
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