Más "cornás" da el Derecho

Publicado en por el príncipe de las mareas

Quinta de feria en la Procesal de Málaga, el cartel nos emplaza a ver las evoluciones del diestro, único que lidiará esta tarde la corrida.

Los astados, de la ganadería de herederos de Robles, se disputan el sabor acre de una tarde, casi mañana cuajada de tensión.

Sale el primero, 500 hojas de peso, negro, malencarado, de nombre Suspenso, como queriendo anunciar la émula tragedia que se avecina. Flojo en el bolígrafo, derrota en las tablas y el público silba. 15 minutos más tarde se abre la puerta de toriles y asoma el segundo, meano, cornifino, de algo menos peso, apenas alcanza las 460 páginas de un libro que se antoja algo cansino, de nombre Diligencio. Escarba, bufa y mira al tendido, bien en la suerte de varas, lento en el cuerpo a cuerpo en el tercio de banderillas. Silencio.

El tercero presenta más enjundia, viene sobrado de toriles y elude el capote que le presenta el subalterno, encara el tendido del cinco sin problemas, el público sale de su sopor, este negro zaíno de nombre Litispendencio parece que remata, toma la muleta con devoción y hace pensar que la tarde se puede venir arriba.

Dos, tres naturales a pesar de la tendinitis, otro más y la epicondilitis se mezcla con su nombre, este si estaba en el cartel, éste era el que tanto público como alumno esperaban. Lástima lo de la oreja, perdida por no haber medido los tiempos.

Cuarto de la quinta de ferias, de nombre Recurso, colorao, bizco del pitón derecho, rehúye la brega, mira de reojo la taleguilla del alumno, dos derrotes apuntan maneras de engaño. El ¡uuyy! del tendido 4 no se hace esperar, recorre el del 3 y llega hasta el del dos. Silencio, tensión contenida y el presidente que saca el pañuelo verde. De vuelta a los corrales. El sobrero espera en los toriles de septiembre. Que dios reparta suerte.

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