Democracia vs lo que me salga de ahí

Publicado en por el príncipe de las mareas

Que la palabra democracia, se ha prostituido hasta extremos que jamás se tocarán, es algo que nadie se atrevería a discutir en un foro de autarcas, y no me refiero a los alcaldes portugueses. Democracia para algunos lo es todo, significa hacer lo que quieran, cuando quieran, donde quieran y como quieran. La sedición es un delito grave, penado en el código penal de cualquier nación, sin embargo, aquí, por estas tierras que hollara el Cid, o que unieran los Reyes Católicos, si bien, la efectividad de tal unión no llegara a consolidarse hasta el reinado del nieto, Carlos I; la sedición se confunda con la democracia.

Ayer, viendo las noticias, me volvieron a sorprender con el uso del concepto democracia. Resulta que, en una barriada de Málaga, el propietario de un bar ha decidido vetar la entrada al local a las personas que vistan en pijama o, vayan ataviados con una bata de andar por casa. El buen hombre se limita a hacer uso del derecho de admisión. Quizá, este uso esté cogido con pinzas, al no suponer una de las condiciones aceptadas por el Derecho, pero que, a buen seguro, nadie osaría recurrir tal decisión del propietario por resultar acertada a todas luces.

“Estamos en una democracia”. Decía una señora mayor ataviada con su bata. Ella distinguía su asistencia al bar en bata, con la de la carnicería, a la que iba en pijama.

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