ETA no, gracias

Publicado en por el príncipe de las mareas

Existe gente a la que les seduce Podemos. No veo nada raro en que cada cual tenga sus preferencias políticas. Hay gente que le tiene cierta filia a Pablo Iglesias; también los hay que gustan de chupar bombillas o pelar candados con una navaja multiusos. Personalmente, lo que yo siento por Iglesias es fobia, una aprensión que me cuesta superar. Un tipo que fantasea con una paliza a un policía, un tipo que se regodea ensalzando a Otegui, o que se manifiesta rotundamente a favor de la excarcelación de los presos de ETA, no es alguien al que yo pueda respetar. El terrorismo de ETA, parece que se perdiera en la memoria como algo tan lejano, que puede que ni llegara a ocurrir ciertamente. Si realmente Iglesias lo viera así, tal vez podría beneficiarse de la atenuante del beneficio de la duda; pero no es así, tiene edad más que suficiente como para saber de carrerilla que ETA estaba y está compuesta por asesinos. Pero no en la acepción gramatical o penal de la palabra, no; asesinos en un grado tan brutal, que resultaría obsceno no verlos como lo que realmente son: unas alimañas que antepusieron sus ideales a la vida del primero que pasara, fuera guardia civil, embarazada, ecuatoriano, niño, homosexual, o político.

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