El Postigo del aceite

Publicado en por el príncipe de las mareas

Esta es la historia de Miguel, Damián, Claudia y Paco. Estos personajes reales en la imaginación, pero ficticios en la realidad, nos cuentan una etapa de sus vidas en una época determinada en la ciudad de Sevilla. Claudia es bella, Miguel no. Damián posee ese actractivo que a las mujeres seduce antes de conocerlo, Paco es un fiel escudero de Miguel, un hombre de escasos recursos amatorios, de poca cultura tanto académica como la que se enseña en las aulas de la calle. Miguel no es un erudito, pero sus conocimientos sobre ciertas disciplinas le hacen sabedor de su poca, o nula eficiencia en el mismo terreno en el que tan bien se desenvuelve Damián.
Claudia no es un jarrón chino, no tiene esa fragilidad que muchos le atribuyen -al jarrón, no a Claudia-, y sin embargo, se deja seducir por la poesía trasnochada de Miguel. Roberto no fuma, pero no por ello desprecia unas caladas de "maría". Paco no es un borracho, pero tampoco quedaría tercero en una competión de bebedores de cerveza.

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