Mas juega en casa

Publicado en por el príncipe de las mareas

En resumen, que España tiene que negociar con Cataluña. Resulta extravagante, lo que viene siendo de mal gusto, esa pretensión de imponer a todos los españoles unas premisas inasumibles, si no queremos que se marchen con viento fresco. En realidad, no es más que un farol de trilero del Llobregat, un amago de dar en la frente con la mano abierta, pero en posición horizontal.

Arturo del Delta, rey de los mirmidones mentales ha conseguido lo que pretendía desde que inició este viaje a sin retorno en el que se ha embarcado: La financiación a su medida. Celoso del concierto económico vasco, que por cierto es inconstitucional por ser discriminatorio con el resto de CCAA, se ha salido con la suya, la de llevar a Mariano “vuelva usted mañana”, al terreno que le convenía. Ahora España debe negociar con Cataluña para que los catalanes encuentren ajuste en el traje español. Que si le tira la sisa, que si los hombros están caídos, que si no lo tiene de mil rayas, con bolsillo superior o sin él. No entiendo eso de que un español encaje o no en España. Encajas o emigras, te sientes español o te vas de Erasmus y pides asilo en ese país, pero no me valen las monsergas como esas que usan algunas personas para dejarte: “Necesito mi espacio”. Entendería que se lo diga Pedro Duque a su mujer, o que en su día lo hiciera Neil Armstrong con la suya. Mas puede pedir tiempo muerto para rehacer el desaguisado que tiene en casa, pero lo que no puede es pedir la descalificación del equipo contrario, porque no le gusta la camiseta. Máxime, cuando ambos juegan en la misma selección.

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